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El boom de Internet y el marketing online, unido a la escasez de profesionales, ha hecho que compaginar trabajos freelance con el empleo en una empresa sea una práctica habitual para muchos diseñadores web. Aunque la perspectiva de obtener un dinero extra puede ser muy jugosa es necesario sopesar los inconvenientes a la hora intentar mantener ambas actividades.
Durante los últimos años he estado compaginando trabajos freelance con mi empleo habitual en Nurun. La mayoría de los diseñadores y programadores que conozco hacen de 3 a 10 proyectos extras al año ya que, dado el boom del sector y la escasez de profesionales, es muy fácil encontrarte con gente que te solicita (incluso suplica) que les hagas algún proyecto como freelance.
Cómo no, la motivación para hacer trabajos extras suele ser económica, a nadie le viene mal el dinero para comprarse un coche o un ordenador nuevo. En mi caso se trataba de sacar adelante las letras de la hipoteca, aunque reconozco que al principio también me atraía la posibilidad de hacer las cosas “a mi manera”, sin interferencias de otras personas (ay, cuanta ingenuidad).
Llegó un momento en que tuve tal volumen de trabajo que tuve que pedir algún día de vacaciones para quedarme en casa terminando un freelance. En ese momento me di cuenta de que se me estaba escapando de las manos y tome la firme decisión de dedicarme únicamente a mi empleo de asalariada. Ahora que miro atrás la verdad es que no puedo decir que la experiencia haya sido muy positiva y el consejo que doy cada vez que alguien me comenta que le ha salido un freelance es “no lo cojas”. Tras pasar cuatro años compaginando ambas actividades estas son las conclusiones a las que he llegado:
- Di adiós a tu tiempo libre. No lo echarás mucho de menos al principio pero después de un año su ausencia te pasará factura. Lo más probable es que además de salir menos al cine, al campo o donde sea también dejarás de leer, de dibujar, de hacer tutoriales y de experimentar en Photoshop, Illustrator, Flash… es decir, dejarás de aprender.
- Despídete de tu cuello y espalda. En serio. Es posible que no te duela nada el cuello al salir de la oficina pero prueba a sentarte 4 horas más frente al ordenador en casa y añade las horas que vas a echar el fin de semana. Terminarás con los huesos como un queso gruyere.
- Te quemas el doble. Al fin y al cabo vas a experimentar lo peor de ambos mundos, no sólo tienes que encontrar clientes, llevar al día las facturas y las cuentas sino que además tienes que ser puntual en tu trabajo habitual y hacer lo que te digan tus jefes.
- Aunque espabilas rápido al principio es habitual currar mucho y cobrar poco. Cuando empiezas no sabes bien cuánto cobrar y sueles dedicar más horas de las que presupuestas.
Evidentemente muchas veces necesitas el dinero extra sí o sí, aunque también puede ser que necesites retos adicionales que tu empleo habitual no te plantea. En todo caso te recomiendo que no pierdas de vista los siguientes consejos:
- Habla con tu pareja, créeme cuando te digo que te ahorrará muchos disgustos. Explícale las razones por las que vas a hacerlo y cuáles son las consecuencias.
- Vas a necesitar mucha fuerza de voluntad. Cuando llegas a casa a partir de las siete de la tarde cansado del trabajo necesitas un esfuerzo titánico para sentarte de nuevo frente al ordenador.
- Factura tus trabajos de manera legal. No te arriesgues a que todo el dinero que consigas se te vaya en una multa de Hacienda. Además si puedes facturar conseguirás más clientes que si cobras todos los trabajos en B. Sácate el certificado digital y ahorrarás mucho tiempo en gestiones.
- Nunca intentes sacar adelante tus trabajos freelance durante el horario de oficina. Es fácil caer en la tentación cuando vas muy mal de tiempo con un proyecto freelance y no hay mucho volumen de trabajo en la empresa. Aunque creas que no haces mal a nadie tardarás más en hacer tus tareas y acabará repercutiendo en tus compañeros, o peor, se dará cuenta tu jefe.
- Deja muy claro a tus clientes que no puedes ser contactado de 8 a 6. Es decir, no puedes atender emergencias, ni dudas, ni discutir presupuestos… Yo siempre lo comunicaba a mis clientes antes de hacer un presupuesto y aclaraba que mi precio por hora era algo menor que otros freelance debido a estas “condiciones especiales”.
- Observa a los jefes de proyecto, comerciales y responsables de cuentas de tu empresa. Puedes aprender mucho de ellos sobre como negociar con clientes, gestionar una crisis, en qué ceder y en que no, como hacer un presupuesto, dónde puedes cobrar más, como organizar las tareas, etc.
- Organízate.
- Lleva un registro de las facturas emitidas, indica cuáles has cobrado y cuales están pendientes.
- Guarda TODOS los emails intercambiados con el cliente.
- Define las tareas que tienes que cumplir y cuando tienes que hacerlas para terminar el proyecto a tiempo. Te ayudará a concentrarte en el trabajo y no perder el tiempo. Te recomiendo usar los documentos de Printable CEO Series.
- Controla las horas que dedicas a cada proyecto para saber si estás cobrando lo que debes. Existen programas gratuitos que te pueden ayudar.
- Cúbrete las espaldas con los presupuestos, y si puedes firma un contrato para cada proyecto. Nunca llegues a un acuerdo verbal sobre el importe a pagar por un trabajo. Un buen presupuesto, aparte del importe a pagar, debe incluir especificaciones, plazos de entrega (y qué sucede si no se cumplen), periodo de garantía y periodo de validez de la oferta.
- No cojas proyectos demasiado grandes. Hay que ser realista y tener claro que tipo de proyectos uno puede asumir cuando le dedica 2 o 3 horas al día.
- Busca partners. Si el proyecto implica algún tipo de habilidad que no controlas (maquetar, PHP, CMSs, Actionscript, etc.) no hagas una chapuza, busca una persona que pueda ayudarte con el proyecto. Ten en cuenta que ante el cliente serás responsable de su trabajo de forma que siempre que puedas habla con gente que sabes cómo trabaja o de la que tengas referencias.
- No hagas mantenimientos, y en caso de hacerlos presupuesta una bolsa de horas. Hay muchos clientes que te piden un presupuesto anual de mantenimiento para mantener la web que has diseñado. Pase lo que pase durante ese periodo (y en un año pueden pasar muchas cosas), estarás obligado a seguir ofreciendo un servicio que ya te han abonado.
- Ponte un límite. Mantener ambas actividades debe ser una solución temporal y no un estado permanente. El tener un objetivo claro puede ayudarte a sobrellevar la carga de trabajo, como “sólo hasta que termine de pagar el coche”, “hasta que encuentre un empleo con mayor sueldo” o “si facturo más de X al año me paso a freelance a tiempo completo”.
Casi podría escribir un post completo sobre cada uno de los consejos que he listado de forma que si teneis alguna duda puedo ampliar la información. Reconozco que no es un post muy alentador pero es mi experiencia personal sobre el tema.
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comentarios
8 respuestas
Plas, plas, plas! No lo habría explicado mejor. Yo estuve casi un año haciendo freelances varios y acabé quemadísimo, no creo que el dinero extra compense la total falta de tiempo libre (a no ser que lo cobres MUY bien). Ahora mismo sólo hago cosas muy puntuales que pueda quitarme en unos pocos días, coger un proyecto de meses me parece una locura.
Sólo haría una anotación al post, y es cambiarle el título por algo más encontrable como: Trabajar de freelance. Just my two cents.
Reconozco que siento debilidad por los títulos cortos pero supongo que no era muy indicativo de la temática :)
Pues a mi me gustaba mas el otro título xD
Saludos.
Estupendisimo el artiículo, yo he estado de asalariada y freelance a un tiempo durante 4 años y no lo recomiendo, salud y tiempo libre tambien son importantes, ahora que estoy en paro me dedico solo a lo freelance y hay una gran diferencia.;P
Me ha gustado mucho el articulo, tengo una duda que quizás me podáis resolver, si estas cobrando el paro puedes hacer trabajos de freelance sin perder la prestación?
Pues la verdad es que nunca me he encontrado en esa situación pero si quieres ser freelance sin tener otro trabajo adicional tendrás que darte de alta de autónomos y eso implica la pérdida de la prestación (aunque existe la posibilidad de cobrarla toda de golpe).
Lo mejor es que te informes en una oficina del INEM.
Supongo que eso podrá ser de ayuda para los freelancers en época de crisis:
Un nuevo sitio que ha salido para conseguir o publicar proyectos para freelance es http://www.ProyectosFreelances.com
Parece ser una plataforma bastante completa, y es gratuita. Tiene bastante buena pinta.
saludos,
Estupendo artículo, creo que muy realista y sincero.